De Tetris sexuales, baños concurridos y posturas imposibles…

Sexo, pasión y desenfreno… al estilo Tetris. Esto fue lo que te prometí en el último post (el número 100 de ‘La Última Ronda‘) y, como bloguero de palabra que soy, te aseguro que lo tendrás… De hecho, es mi deber avisarte que la historia que estás a punto de leer puede herir tu sensibilidad, aunque también puede abrirte nuevos horizontes sexuales o, simplemente, dejarte como a mí cuando lo viví… bloqueado. Sea como sea, si vas a seguir leyendo, será bajo tu responsabilidad. No digas que no te advertí…

Como ya he contado en reiteradas ocasiones, antes de comenzar mi carrera como periodista, trabajé durante más de diez años de camarero. Toledo, Madrid, Lanzarote, Getafe, Las Rozas, Talavera… son algunas de las localidades en las que he podido mostrar mi dominio con la ‘bandeja de entrada‘. De hecho, podría competir con cualquier cura en número de bodas en mi haber…

Haciendo un rápido repaso de mi carrera hostelera, alcanzo la veintena de locales en los que he trabajado. Veinte establecimientos con sus cosas buenas, no tan buenas y sus peculiaridades. Eso sí, tan sólo uno de ellos aparecía como punto de encuentro sexual en varias revistas de temática gay. En concreto, sus servicios de caballeros, ubicados en el exterior del local, a unos 50 metros. Como lo lees…

Obviamente, teníamos instrucciones de vigilar quien entraba a los aseos y, sobre todo, impedir los ‘negocios‘ que se llevaban a cabo en su interior. A pesar de todo, y teniendo en cuenta que cada uno estaba concentrado en su trabajo, más de una vez se las ingeniaban para colarse. ¿Resultado? Cuando entrabas, ya estaban ‘cantando con el karaoke‘, ‘arrancándose por Mocedades con el Chacachá del tren…’ o ‘jugando con flautas de Bartolo ajenas…’

Si las paredes de esos baños hablasen, lo primero que pedirían sería una buena desinfección. Luego otra. Y luego, otra más. Y es que, en la gran mayoría de los casos, una de las dos partes implicadas en el ‘negocio’ era un hombre mayor. Y cuando digo mayor, hablo de 65 años en adelante. Como lo lees…

Ante tal panorama, puedes imaginar que los camareros que solíamos encargarnos de la vigilancia estábamos curados de espanto. Cuando veíamos al Replicante de Blade Runner decir aquello de ‘He visto cosas que vosotros no creeríais…’, nos descojonábamos reíamos pensando… ‘Si tu supieras y yo te contara…’. Pero, hete aquí, oh sorpresa, oh dolor, oh campos de soledad, mustios collados, que el destino quería ir un paso más allá conmigo, por lo que me regaló una escena, clasificada con más X que una tienda de tallas grandes

Uno de los encargados me dio el aviso: ‘Jesús, pásate por los servicios que creo que hay jaleo…’ Dicho y hecho. Me dirigí a los aseos, como había hecho otras veces. No obstante, nada más entrar, noté que algo raro pasaba. Había llegado tarde y el ‘negocio’ ya se estaba cerrando, pero éste sonaba distinto a los habituales. De hecho, sonaba demasiado estéreo

Yo: ‘Perdonad, podríais dejar de follar podríais salir… sabéis que este baño no es público y no podéis estar aquí…’
Negociador 1: (Susurrando, tras sacarse algo de la boca…) ‘Mmmmppffff… Joder, nos han pillado…’
Negociador 2: (Contestándome…) ‘¿Nos dejas dos minutos que terminamos…?’ (Reconozco que hay que ser un genio para preguntar esto…)
Yo: (WTF! Face) ‘… Si no salís por la puerta en 30 segundos, me echan a patadas… Tenéis que iros ya…’

Según terminaba mi frase, me había ido acercando a la puerta del servicio en el que estaban. Unas puertas a las que habíamos quitado los pestillos, para evitar que se encerraran. Así que, viendo que no hacían caso a mis indicaciones, algo que deduje al notar que los gemidos no cesaban, decidí abrir de golpe… La escena que me encontré me dejó paralizado… Un cuadro digno del Almodóvar de La Movida, con McNamara a su lado…

Tres hombres (sí, tres), dos jóvenes de unos 20 años y un señor que podía pasar los 70, completamente desnudos. El más mayor estaba sentado en la taza, mirando hacia la puerta; uno de los jóvenes se encontraba de pie, delante suya, mirando a la pared, al igual que el otro, aunque éste de pie sobre la taza del váter. No te doy más detalles porque tendría que clasificar el blog como porno… ‘La Última RondaX‘…

A pesar de lo que puedas pensar, no me quedé paralizado por lo que vi. De hecho, como ya te he contado, estaba más que acostumbrado. Mi bloqueo momentáneo duró lo que tardó mi cerebro en asimilar la forma de encajar sus cuerpos en un espacio tan reducido, al más puro estilo Tetris… Toda una obra maestra de ingeniería sexual

Igual o más sorprendente fue la rapidez en la evacuación de la ‘oficina’ de los tres individuos. En los cinco segundos que duró mi bloqueo, ya se habían vestido y estaban saliendo por la puerta… ‘Cuanto talento desperdiciado…’ pensé.

Tras este incidente, y dando gracias a todos los astros por no tener que pagarme un psicólogo, la dirección del local decidió poner vigilancia constante en el acceso a los servicios. Una medida que tuvo resultados inmediatos, poniendo fin a un problema que se había prolongado durante meses.

En lo que a mí respecta, reconozco que no he podido olvidar lo que vi ese día. De hecho, hay ocasiones en las que cierro los ojos… y me duermo. Al despertame, sigo intentando comprender como pudieron organizarse tan bien en tan poco espacio. Aunque no lo creas, el ‘Circo del Sol‘ tiene material en esta historia para montar su próximo espectáculo: ‘IncidenTetris‘… Ahí lo dejo…

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A pesar de que Lilly Allen haya tenido que sufrir la constante comparación con Katy Perry, no creo que su talento sea menor. De hecho, considero que las dos podrían coexistir sin problemas en el mundo de la música, como ocurrió durante varios años, hasta que Allen decidió retirarse para ser madre. Su legado como cantante, que seguramente se amplíe en un futuro no muy lejano, incluye canciones mágicas como esta versión del tema más conocido de Keane

Autor: Jesús Redondo Consuegra
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8 pensamientos en “De Tetris sexuales, baños concurridos y posturas imposibles…

  1. Espero que no me quite el sueño, pero estoy dándole vueltas como encajar las figuras del te-tris, reíros si queréis, pero no lo veo claro. Aunque ya se de donde viene la palabra tetris (el corrector lo ha separado) ES TE PARA TRIS… ya van encajando las piezas.

  2. Te aseguro que la piezas las tenían bien encajadas los tres… Era un negocio que llevaban tiempo madurando y estaba bien estudiado… Unos profesionales, en todos los sentidos…

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