Joven, coche tintado… ¡culpable!

Inocente hasta que se demuestre lo contrario’… ¡una mierda! una afirmación poco creíble. Si eres una persona influyente, famosa o con dinero, por supuesto. Si eres ‘joven y con un coche sospechoso’, llevas la palabra culpable en la frente. Al menos, eso es lo que me dijeron los dos agentes de Policía Nacional que me ‘asaltaron’ una tarde de primavera de 2011…

Trabajaba por aquel entonces (sí, ‘yotuve‘ un empleo) en la Agencia de Noticias Clmpress en Toledo. Como el horario partido me dejaba tres horas entre turnos (de 15:00 y 18:00 horas), aprovechaba para ir al gimnasio. Obviamente, pocos días aguantaba tres horas, por lo que cuando terminaba antes, me tomaba mi momento Zen del día. Iba al aparcamiento de Lidl (a 100 metros de la redacción de Clmpress), por lo general casi vacío, ponía la radio del coche, y me comía, tranquilamente, mi tradicional sándwich mixto.

A veces estaba cinco minutos, otros días media hora, pero era un momento para recargar pilas y relajarme. Un lujo de lo más asequible. ¿Quién me iba a decir que dos agentes de la Ley me iban a estropear uno de estos momentos íntimos, con una curiosa acusación? Lo peor de todo, es que les vi las intenciones desde que entraron por la puerta del amplio aparcamiento. Un aparcamiento que en ese momento ocupaban 15 vehículos, de los que tres tenían a sus dueños cerca de ellos (sí, los conté). A pesar de tener donde elegir, vinieron directos a por mí, aparcando la su coche delante del mío, para impedir una posible fuga.

Mejor precio y calidadMagnum: ‘Buenas tardes…’
Yo: (Con medio sándwich en la mano) ‘Hola, buenas tardes…’
Magnum: ‘¿Qué está haciendo aquí?’
Yo: (Yo merendar, tú joderme la merienda…) ‘Comiendo un sándwich…’
Magnum: ‘¿Es usted de por aquí?’
Yo: ‘Sí, de Toledo…?’
Magnum: ‘¿Tiene algún documento que lo acredite?’
Yo: (Señalando la Tarjeta de Residente de la ORA del coche…) ‘Sí, mi tarjeta de aparcamiento…’

Tal y como iba la conversación, o me pedía el DNI o el teléfono, pero confiaba en que fuera al grano de una vez… y vaya si lo fue.

Magnum: ‘¿Lleva usted algo en el coche…?’
Yo: (Obviamente, sabía por dónde iba pero en estas ocasiones me sale el cachondo insoportable que llevo dentro) ‘¿A qué se refiere… en la bolsa de deporte? ¿Si he cogido algo en el gimnasio a alguien? No, nada’
Magnum: ‘Le vamos a registrar el coche… ¿tiene usted algún inconveniente?’
Yo: (Aquí sí me puse serio) ‘Inconveniente no, pero sí una pregunta: ¿por qué van a registrar mi coche y no otro de los aquí aparcados?’ (No voy a describir los tres grupos de personas que había en ese momento en el párking, pero al menos dos tenían un aspecto bastante más sospechoso que el mío…)
Magnum: ‘Hombre, le hemos visto aquí, joven, con el Focus llamativo que lleva y, tiene que admitir que levanta sospechas…’
Yo: (Alucinando pepinillos…) ‘¿Perdón…? O sea que por estar aquí, comiéndome un sándwich, tan tranquilo, en un coche que compré de serie en el concesionario, al que no le he añadido más que un ambientador en el interior, soy sospechoso de llevar droga… Esto es indignante…’
Magnum: ‘Hombre, el coche es que es muy ‘cantoso‘…’
Yo: ‘¿Y qué pasa, que el hecho de ser joven también implica tráfico de drogas…? Porque en tal caso, tú no eres mucho más mayor que yo… (no me dijo su edad, pero rondaría los 30)’
Magnum: ‘No tiene nada que ver…’
Yo: (Resignado a que mi pataleta caería en saco roto…) ‘Revisad el coche, haced lo que queráis, pero no jodáis nada, que yo voy a terminarme el sándwich…’

Si el criterio para buscar droga es la juventud, los consumidores y traficantes adultos tienen que estar descojonándose. Lo mejor de todo es que su compañero también era de nuestra edad.

Como puedes imaginar, no encontraron nada en el coche, así que me desearon buena tarde y se fueron, sin registrar a nadie más de los presentes en el recinto. Por mi parte, y a pesar de que mi momento recarga de ese día fue interrumpido de mala manera, decidí quedarme con el lado positivo del asunto: a mis 30 años, seguía pareciendo joven a ojos de la Policía Nacional. ‘Always look on the bright side of life…’

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Ronda Musical…

Cantante, compositor, bailarín, productor y actor… luego dicen que no hay trabajo… lógico, lo tiene todo Usher. Y lo peor de todo es que además lo hace bien, pues sólo en el ámbito musical, no para de sacar temazos, que le han llevado a vender cerca de 50 millones de discos. Obviamente, a uno de los artistas de moda, como es el caso, no le podía faltar en su discografía un ‘featuring‘ con el omnipresente Pitbull… Ya tu sabes…

Autor: Jesús Redondo Consuegra

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8 pensamientos en “Joven, coche tintado… ¡culpable!

  1. Y digo yo, a todos esos macarras a toda pastilla, a todos esos macarras en la M-30 con su ITV recién pasada, ESOS PEDAZO GENTUZA SON INVISIBLES?
    Va a ser no, es que no llevan tintadas las lunas,,, que tonta.

  2. Si hablamos de infracciones de tráfico, a mí me suelen adelantar más BMW y Mercedes de padre por la carretera, que macarras, pero eso es otro cantar. Si nos referimos a sospechosos de tráfico de drogas, me parece perfecto que hagan registros a todo lo que les parezca susceptible de portar sustancias ilegales. El problema es que si su criterio es el seguido en este caso, me da a mí que los camellos o consumidores adultos pueden estar de lo más tranquilos…

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  4. Ponle al coche unas pegatinas de esas de flores y ya verás como no te vuelve a pasar!
    Desde luego que menos mal que no habías entrado a comprar azucar, sal o harina…

  5. Si llego a llevar pegatinas de flores en el coche, voy preso al minuto, jajaja! Aunque viendo que el criterio para detectar sospechosos es el coche, no te extrañe que las pegatinas hubieran tenido un efecto positivo!

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