De periodista, nada; de cura, algo sale…

Toda historia tiene un comienzo, y ésta arranca con la llamada de un buen amigo:

Flaco: ‘Chule… ¿tienes la tarde de mañana libre?’
Yo: ‘Sip… ¿qué me propones?’
Flaco: ‘Que hagas de cura/concejal en una boda… ¿te atreves?’
Yo: ‘Que sea lo que Dios quiera…’

Dicen que cuando una puerta se cierra, una ventana se abre. Aún no sabía dónde llevaba esta ventana en concreto, pero en vista de que la puerta del trabajo de periodista sigue cerrada, por el momento, no dudé en usarla. Lo cierto es que, sin comerlo ni beberlo, me vi casando a una pareja que conocí media hora antes de la ceremonia.

Flaco: ‘Mañana tengo una boda civil, y la persona que iba a oficiar el acto se ha rajado a última hora, así que necesitan a alguien con urgencia… ¿le doy tu teléfono a los novios y que te llamen?’
Yo: ‘Si no quiere casarles ni Dios, aquí está Jesús para hacerlo… Dáselo, y diles que ya tiene oficiante…’

Así fue. A los pocos minutos me llamó el novio, charlamos durante un corto periodo de tiempo y cerramos el trato. Yo, Jesús Redondo, periodista de profesión, atrevido en mis ratos libres, sería el ‘oficiante’ de su boda.

Lo cierto es que es una responsabilidad hacer este tipo de trabajos ¿Y si algo sale mal durante la ceremonia? ¿Y si se separan al poco tiempo? Podrían echarme la culpa, por ser el elemento discordante del acto. Eso sí, es de ley reconocer que viendo junta a esta pareja, es fácil augurarles largos años de felicidad.

Así que, allí estaba yo, a las 18:00 horas de un viernes de septiembre, esperando para ‘casar‘ a dos personas que no había visto en mi vida. El entorno era romántico no, lo siguiente. El jardín del Hotel Hilton Buenavista, cuidadosamente engalanado, y Toledo de fondo. Inmejorable.

Con tan sólo una hora de retraso, la pareja apareció en el recinto, y lo primero que me dijo el novio fue: ‘A partir de ahora, tú mandas…’. Dicho y hecho. Cinco minutos después, los dos contrayentes y yo, estábamos subidos en el altar, comenzando la ceremonia. Una ceremonia que, debo reconocer, fue más emotiva de lo esperado.

La complicidad entre ambos, la emoción de los invitados y, sobre todo, el momento en que la novia no pudo contener las lágrimas, mientras leía un precioso poema (‘Llevo tu corazón‘, de E. E. Cummings) a su ya marido, dispararon el barómetro emocional hasta cotas históricas. Momento romántico digno de Hollywood. A todo ello se unía el hecho de que el oficiante había llevado a cabo su trabajo a la perfección. Ceñido al protocolo, con elegancia y marcando el ‘tempo‘ del evento.

Según este protocolo, la ceremonia concluía con estas palabras: ‘Pocos días tan especiales como hoy nos ofrecen la posibilidad de simbolizar la felicidad que os espera y que todos deseamos. Felicidades, que vuestra unión dure para siempre y que pronto podáis regalar a vuestros familiares el fruto de vuestro amor…’.

Obviamente, no pude resistirme y, aún a riesgo de ganarme el odio eterno de los contrayentes, tuve que soltarlo: ‘Parece que fue ayer cuando os conocí, y hoy os estoy casando… Espero que seáis muy felices juntos. Enhorabuena…’

Por la reacción de los invitados (indiferencia total), me di cuenta que nadie conocía nuestro acuerdo de emergencia. Por su parte, la cara del novio me desconcertó, pues su semblante era serio y desafiante, pero con una medio sonrisa de complicidad. Su agradecimiento sincero, pocos segundos después, me dio a entender que la broma no le había sentado mal…

Y vivieron felices, y comieron perdices… al menos, eso espero. Así concluye la historia de mi primera boda como ‘oficiante‘. Mientras llega la siguiente, si es que lo hace, me seguiré preguntando, por qué me ha salido antes un trabajo de cura/concejal, que de periodista… Como diría aquél: ‘Manda huevos…

Un por cierto, antes de terminar. En el protocolo que guió la ceremonia, además de la poesía, había un texto que me encandiló. No sólo por el contexto en que fue leído, o el significado de sus palabras, sino por la admiración que tengo a su autor. Una de esas personas de las que nadie habla mal, y eso que ha sido político muchos años… por algo será… Las cinco puertas de Fernando Lamata.

Enlaces relacionados
¿Varicela? Aspirina infantil y polvos de talco (I) y (II)
¿Te chupo la sangre y luego nos enrollamos…?
Pon una perturbada en tu vida (I) y (II)
Mercadona: Perdone señora… ¿se está colando…?
Disculpe… ¿ha secuestrado usted a mi esposa?

Ronda Musical…

Sé que ahora más de un@ estará esperando una canción romántica para cerrar el post. Nada más lejos de la realidad. Cupido tendría una subida de azúcar si lo leyera. En su lugar he optado por un clasicazo de ‘Europe‘, que la banda sueca (sí, son paisanos de Ikea…) grabó en 1985

Autor: Jesús Redondo Consuegra
My Twitter – @JesusRedondoCon
My Facebook – La Última Ronda

30 pensamientos en “De periodista, nada; de cura, algo sale…

  1. Desde luego eres un saco sin fondo de sorpresas, vales pa to! para un roto y un descosido. Te pagaron o fue un acto benéfico?
    Lo que no se es como no desarrollas esta faceta tuya con licencia y te metes de concejal, partido? a estas alturas cualquiera da igual…. los ideales son utopías y los pobres tenemos la fea costumbre de comer a ser posible todos los días. Esto tendría que ser el lema común de todos.

  2. Confieso que este ‘trabajo’ fue una auténtica sorpresa también para mí. Entre la primera llamada y la ceremonia, no pasaron ni 24 horas!

    En cuanto a mi carrera política, de momento no me lo planteo, aunque tampoco me planteaba oficiar bodas, y mira! Eso sí, tendría muy claro que, ni todos los partidos son iguales (ni mucho menos), y que los ideales, aunque lejos, son alcanzables! Hay que tener esperanza!!!

  3. Me alegra estar en este post y compartir contigo, como cura/oficiante, y con los novios un momento de felicidad. Enhorabuena!
    Fernando

  4. Fue una grata sorpresa encontrar una obra tuya en el protocolo (cosa de la novia, según me dijeron), sobre todo porque parecía hecha a medida del entorno y la situación.

    Muchas gracias por permitir que la añadiera a este post y darle un poco de calidad y seriedad a éstas, las historias de mi vida.

    Un abrazo Fernando

  5. Pingback: De bingos, primas y Días de la Madre… | La Última Ronda

  6. Pingback: iPhone 5, la materialización del ‘ansia viva’… | La Última Ronda

  7. Pingback: iPhone 5 y el ‘ansia viva’… | La Última Ronda

  8. Pingback: De guarros, salas de máquinas y bayetas legendarias… | La Última Ronda

  9. Pingback: De lentillas, fobias y mundos de color y fantasía… | La Última Ronda

  10. Pingback: De barras libres, dedos de vodka y dientes rotos… | La Última Ronda

  11. Pingback: Joven, coche tintado… ¡culpable! | La Última Ronda

  12. Pingback: iPhone 4S, ese gran desconocido… | La Última Ronda

  13. Pingback: Polla de 1,5 metros en el Cervantes… | La Última Ronda

  14. Pingback: Cliente y razón no siempre van de la mano… | La Última Ronda

  15. Pingback: Anecdotario ’5 estrellas’… (I) | La Última Ronda

  16. Pingback: Cualquiera es ahora periodista… | La Última Ronda

  17. Pingback: De pelos rizados, restaurantes y sinvergüenzas… | La Última Ronda

  18. Pingback: De Tetris sexuales, baños concurridos y posturas imposibles… | La Última Ronda

  19. Pingback: III Tapas Party ‘Ciudad de Toledo’ | La Última Ronda

  20. Pingback: Llamadas furtivas de madrugada… | La Última Ronda

  21. Pingback: De amigos, raciones infernales y talentos desaprovechados… | La Última Ronda

  22. Pingback: Te debo dos céntimos… | La Última Ronda

  23. Pingback: Mi primera ‘Barra libre’: dinero a la basura… | La Última Ronda

  24. Pingback: Entrevista de trabajo curiosa… | La Última Ronda

  25. Pingback: ‘Hola desconocido, ¿me llevas a casa…?’ | La Última Ronda

  26. Pingback: ¿Para qué limpiar la casa si la venderé en unos años…? | La Última Ronda

  27. Pingback: IV Tapas Party ‘Ciudad de Toledo’ | La Última Ronda

  28. Pingback: Y si hay que casar a alguien, pues también lo hacemos… | Vicente Hernández Velasco

Sea bueno, sea malo, deja siempre un comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s