Profesor Max. Hipnosis y miniaturas

Poca gente sabe que en Castilla-La Mancha se encuentra el museo de miniaturas más importante de todo el mundo. El municipio alcarreño de Brihuega fue el elegido por la familia del Profesor Max para albergar las más de 65.000 sorprendentes piezas que han recopilado durante décadas. Desde luego, no hay mejor lugar para una ‘pequeña escapada‘… Aquí te dejo el reportaje que hice de este curioso Museo, hace algo más de año y medio…

Profesor Max. Hipnosis y Miniaturas – Jesús Redondo  – Dclm (26/11/2010)

‘No es brujo, pues nunca invoca al demonio. No es mago, pues tiene de la fe, la gracia. Solamente funde la ciencia y el arte. Su poder le viene de quien todo emana’. Así rezaba la leyenda del profesor Max. Lo curioso es que uno de los hipnotizadores más grandes del siglo XX, también alcanzó fama por coleccionar los objetos más pequeños del mundo. Bienvenidos al ‘Museo de Miniaturas del Profesor Max’.

Juan Elegido Millán, verdadero nombre del ‘Profesor Max’, fue uno de los tres hipnotizadores más conocidos a nivel mundial, junto a Faxman y Alba. Desde que comenzara en su Brihuega natal, sacando muelas mediante la hipnosis, su fama fue creciendo de forma exponencial. Más aún cuando sus habilidades le permitían la hipnosis telefónica o colectiva.

No es de extrañar que el profesor Max estuviera solicitado en todos los rincones de la Tierra. El briocense no lo dudaba, cogía su maleta y recorría el globo terráqueo de punta a punta. Así, durante estos viajes comenzó una afición que tuvo que ajustar a sus circunstancias sedentarias: la adquisición de miniaturas para sus familiares, como recuerdos de sus viajes. En poco tiempo, esta afición se tornó necesidad, y los obsequios puntuales, en una colección superior a las 30.000 piezas, procedentes de más de 50 países.

EL CARROMATO DE MAX

Los objetos que consigue reunir Juan Elegido son auténticas ‘mini obras de arte’. Esculturas realizadas en chicle, tiza o miga de pan; una casita de muñecas del tamaño de un dedal o el retrato del venezolano Andrés Bello sobre la cabeza de un alfiler, son sólo algunos ejemplos, de esta pequeña gran colección.

No obstante, como en toda compilación, hay objetos más preciados que otros. En este caso, según comenta el periodista y escritor Santiago Camacho, “estaba Max en el Congo, visitando la tribu de los lubas, quienes reducían cabezas, al igual que los jíbaros, a los que les hizo una exhibición, hipnotizando a media tribu. Ante tal espectáculo, el jefe quedó tan impresionado que le ofreció lo que quisiera, si le enseñaba los secretos de la hipnosis. Así que Max le dio unas pequeñas nociones y éste quedó contento, porque logró hipnotizar a alguno de los miembros de su tribu. Como premio, el jefe luba le dio a Max una de las pocas cabezas reducidas de un hombre blanco que existen. Datada en algo más de un siglo, pudo ser de un misionero que tuvo la mala suerte de toparse con la tribu”.

Esta cabeza reducida, junto con el resto de piezas, se recogieron en el primer Museo Mundial de Miniaturas de Mijas (Málaga) en 1972, conocido como el ‘Carromato de Max’. Dos años después, abriría sus puertas otro museo similar en Benidorm (Alicante), ‘El Pequeño Mundo de Max’.

CONTINÚA EL LEGADO

Este proyecto de franquicias se ve truncado por la repentina muerte del profesor Max. “En 1975 (con 63 años) se mata en un accidente de coche, yendo de un museo a otro, y mi madre (María Rosa Elegido) coge las riendas, implicando a toda la familia, aunque antes ya colaborábamos con él, pero en menor medida”, comenta Javier Sánchez Elegido, sobrino del profesor Max.

De hecho, la fatalidad no vino sola, puesto que el Museo de Benidorm “hubo de quitarse porque se inundó, y se montó otro en Guadalest (Alicante). Un pueblo que no aparecía en el mapa, pero que era turísticamente muy bueno”, recuerda.

Años más tarde, será María Rosa Elegido quien fallezca, no sin antes haber reunido, junto con sus hijos, más de 65.000 miniaturas de todo el mundo. Es ahí cuando Javier piensa que puede ser una buena idea “rendir homenaje a mi madre y a mi tío montando un museo en Brihuega”.

EL PROFESOR MAX TOMA EL CONVENTO DE SAN JOSÉ

Dicho y hecho. En el año 2003 comenzaron las obras de remodelación del Convento Franciscano de San José, datado en el siglo XVII, para acondicionarlo como nueva sede del ‘Museo de Miniaturas del Profesor Max’. Siete años después, este sorprendente espacio ha abierto sus puertas.

Al igual que en el ‘Carromato de Max’, las piezas expuestas son únicas y asombrosas. Un dominó, con sus 28 piezas, que un preso del penal de Santoña (Cantabria) talló de una sola pieza de dominó; las siete maravillas del mundo pintadas en una tiza; un sello en el que están escritos 13 Padres Nuestros o la última cena en un grano de arroz, son sólo algunos de los miles de ejemplares disponibles en el museo briocense. Aunque por encima de todo, al menos en cantidad, está la innumerable colección de zapatos de todo tipo, seguida muy de cerca por los juegos de café.

Por si fuera poco, y a pesar de su reciente apertura, el Museo ya cuenta con cuatro Récord Guinness. “Uno es la figura del toro y el torero en la cabeza de una cerilla; otro es el retrato de Andrés Bello en la cabeza de un alfiler; la casita de muñecas más pequeña del mundo, del tamaño de un dedal, y la litografía más pequeña del mundo, de cinco milímetros”, enumera Javier Sánchez Elegido.

LAS ARDUAS BÚSQUEDAS SE MANTIENEN

A pesar de la amplitud de la colección, tanto Javier Sánchez como su hermano Luis, no cesan en su empeño de seguir ampliándola, con la dificultad que ello supone. “Tenemos una pareja de pulgas vestidas de novios. Según mi tío, las pulgas eran muy fáciles de conseguir en México. Bueno, pues estuve buscando durante un mes por todo el país, hasta que las encontré, cuando ya estaba a punto de volverme, tras haber preguntado en innumerables pueblos y ciudades”.

Por motivos como éste, no es de extrañar que afirmaciones como “hay muebles que te pueden costar más que el de verdad”, no suenen tan sorprendentes como deberían, a pesar de que la proporción entre uno y otro sea de 1:44. Lo mejor del asunto es que este mismo mueble, “a mí me lo hayan regalado”, comenta Javier Sánchez, relativizando el valor de algunas obras. No obstante, la familia Sánchez Elegido lo tiene claro, “admitimos regalos o compramos piezas, pero no vendemos ninguna”.

Este hecho, unido a la fragilidad de muchas piezas, ha llevado a los hermanos Sánchez Elegido a apostar por una política de renuncia a la itinerancia de la muestra y a que las piezas salgan de Brihuega. “Vamos a tener una colección fija y otra temporal que se irá variando, porque no hemos expuesto todas las piezas que tenemos. Además, queremos dar un espacio para que algunos artistas puedan exponer aquí sus obras”.

IMPULSO TURÍSTICO EN EL MUNICIPIO

Te quiero... pero poquito...Sin duda, el legado del profesor Max y la iniciativa de sus familiares va a suponer un importante espaldarazo turístico al municipio de Brihuega. De hecho, el concejal de Cultura y Turismo briocense, Abelardo Mazo, señalaba en la inauguración del Museo que este espacio “era muy esperado por el pueblo de Brihuega”, puesto que será un nuevo reclamo para descubrir “los encantos del conjunto monumental y su gastronomía”, con los que aseguró que el visitante “se va a llevar una grata impresión”.

Finaliza Javier Sánchez afirmando que “por mucho que te pueda decir, si no vienes a verlo, no te va a sorprender del todo”. A pesar de no haber podido verlo en persona, desde www.dclm.es sí que podemos confirmar que este Museo es ‘hipnótico’, y eso que no nos han ‘sugestionado’.

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Autor: Jesús Redondo Consuegra
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5 pensamientos en “Profesor Max. Hipnosis y miniaturas

  1. Dios mio, que trabajo limpiar el polvo a esas cosas tan pequeñas y ademas no creo que pueda ir a verlo a no ser que lleve gafas con unas 10 diotrias.
    Ahora eso si, no dejo de reconocer que trabajo y vista si han gastado en ello.

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  4. Hace muchos ,muchos años vi actuar al profesor Max en un teatro de la calle delicias de Madrid y quede impresionado . Hoy me entero por este articulo de su trágica muerte y de su afición por el coleccionismo de miniaturas . Se dice que los polos opuestos se atraen y que razón tiene este dicho en este caso.El gran profesor Max atesorando lo más pequeño.
    !!! Gracias profesor por hacerme soñar en aquella lejana tarde de mi juventud.!!!.J.L.Medina.

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