Mercadona: “Perdone señora… ¿se está colando…?”

Que Hacendado y Deliplus, son las dos marcas blancas más reconocibles del universo  Mercadona, es de sobra conocido. Lo que no todo el mundo sabe, a pesar de haberlo sufrido, es que también tiene dos tipos de clientas ‘caraduras’: Diplomática y Ninja. Dos formas opuestas de actuar, pero un mismo objetivo: colarse

Por un lado, la Diplomática es tan sutil como letal. Juega con su presa, sabe lo que quiere, y no se detiene hasta conseguirlo. Su modo de actuar es comparable al más bello ritual de cortejo del National Geographic. Es un depredador, con elegancia en sus formas, pero un amplio abanico de triquiñuelas para casos extremos. Su estilo embaucador puede recordar al de algunos políticos (prometer hasta meter, y después de haber metido, se jodió lo prometido), pero su efectividad cuenta con porcentajes muy superiores. A pesar de todo, y con mucha dificultad, puedo presumir de haber resistido al seductor embrujo de sus palabras, en el único encuentro que he tenido con esta especie:

Diplomática: (Arrastrando una cesta llena de productos) “¿Te importa si paso yo primero, que llevo prisa?”
Yo: (Con una coca de chocolate y una botella de agua en la mano) “Señora, sólo llevo estas dos cosas…”
Diplomática: (Primer recurso: Lástima) “Ya, pero es que tengo que ir hasta la parada del autobús y…”
Yo: “Lo siento, pero es que lleva usted el cesto lleno…”
Diplomática: (Segundo recurso: Familia) “Sí, es que están mis nietos en casa, que los he dejado solos…”
Yo: “Mire, yo es que me tengo que ir al trabajo ya mismo (era verdad, hubo un tiempo en que había trabajo, incluso para mí. En este caso, en Clmpress…)”
Diplomática: (Recurso definitivo: Ataque) “DESDE LUEGO… Qué poca vergüenza tenéis los jóvenes… Ale… venga… que te cobren, si tanta prisa tienes…”.

Me temblaban las piernas, no podía controlar mis manos, y mucho menos coger las monedas para pagar mi compra, pero una extraña sensación de orgullo inundó todo mi cuerpo. La Diplomática se había quitado su careta de cordialidad, me había atacado directamente, y pude contrarrestarla. Por menos de esto protagonizas un reality en Estados Unidos. Y al paso que vamos, también en España (verdad Dani Santos, GH 12+1…?).

No fue tan feliz el final que tuvo mi encuentro con el otro tipo de clienta ‘caradura‘. La Ninja, aúna las cualidades de los míticos ‘shinobis‘: silenciosa en sus movimientos, letal en el ataque. Su forma de proceder, le permite evitar las miradas de todos los presentes. Puedes intuir su presencia, es probable que adviertas sus intenciones, pero bastará un pestañeo, para que haya usurpado tu lugar en la cola. Resistirte, será el peor de tus errores, sólo prolongarás tu agonía…

Yo: “Perdone señora… ¿se está colando…?”
Ninja: (Yo no era el último de la fila… detrás de mí estaban Manolo García y Quimi Portet)  “¿Pero qué dices? Si yo estaba aquí antes que tú”
Yo: “Señora,  si hace un momento estaba mirando las colonias. De hecho, ha llegado más gente antes que usted (gente que por miedo a la Yakuza, prefirió no meterse)
Ninja: “Que no, que no. Yo he llegado a la cola antes que tú, que te he visto llegar cuando te has puesto detrás mío…”
Yo: (A los de detrás de la cola) “¿No vais a decir nada?”
Figurante: (Genio) “Yo es que no estaba atento…”
Ninja: “¿Ves? Porque no hay nada a lo que estar atento. Yo estaba antes que tú. Punto
Yo: “Usted tiene un morro que se lo pisa…”
Ninja: (Elevando el tono a cada palabra que pronunciaba) “Y tú muy poca vergüenza,  QUE ME VAS A HACER MONTAR AQUÍ UN ESPECTÁCULO…”
Yo: “Ni mucho menos quiero eso señora. Pase usted y asunto arreglado…”
Ninja: “Hombre claro que voy a pasar…”

Como ya he dicho, es letal. No sólo termina por colarse, sino que una vez alcanzado el objetivo, su indignación se vuelve real, y sale por la puerta, con cara de ofendida y refunfuñando. Una actitud inversamente proporcional a la tuya, entre la incredulidad y el rubor. Pardillo.

Nadie está a salvo...

Lo malo de estas dos clientas es que no sólo actúan en Mercadona, las puedes encontrar en cualquier tipo de comercio, y no necesariamente de comida. De hecho, con la liberalización de horarios, estarán activas 24 horas al día. Por tal motivo, es importante que mantengas los ojos bien abiertos, y no te dejes sorprender, ahora que conoces sus tácticas.

Enlaces relacionados
Autoservicio o cómo convertir al cliente en voluntario…
Bolardo voy, bolardo vengo…
No hay huevos… de gallina…

Ronda Musical…

En 1999, Carlos Santana puso fin a casi dos décadas sin un hit, gracias a una de las canciones más intensas que he escuchado en mi vida: ‘Smooth‘. Incluida en el álbum ‘Supernatural‘, el más vendido de su carrera, este tema estuvo 12 semanas en el #1 del Billboard Hot. Tal es la pasión y la fuerza que desprende, que Rob Thomas, cantante de Matchbox 20, quien le puso voz a la canción, se quedó afónico durante la grabación del videoclip, por la euforia que le embargaba. Dale al play y entenderás el por qué…

No puedo terminar este post sin dejarte este canción extra de regalo. Y es que, habiendo tocado el tema Mercadona tan de lleno, sería delito no echar mano de una parodia que hará las delicias de todos los clientes habituales de este supermercado… Backstreet Boys + Hacendado… ¿qué más se puede pedir?

Autor: Jesús Redondo Consuegra
My Twitter – @JesusRedondoCon
My Facebook – La Última Ronda

 

12 pensamientos en “Mercadona: “Perdone señora… ¿se está colando…?”

  1. Lo malo es que son especies que no estan en peligro de extinción, más bien son como las camadas de los roedores, se multiplican, se multiplican y nunca mueren. Yo opino que si fuera verdad que Dios creo Adan y Eva, ese mismo día creo estos especimenes para joder la felicidad del Eden, que tonteria de serpientes……

  2. Tu teoría sobre la creación de las ‘caraduras’ es tan extrema como válida! Igual que existe el bien y el mal, también hay clientes buenos y malos y, como bien dices, alguien tuvo que crearlos… así que, te compro la teoría! Aceptamos Diplomáticas y Ninjas como castigo divino!

  3. Jeje, esto es como Gran Hermano… la vida en directo! Todos hemos tenido este tipo de encuentros. La diferencia entre unos y otros es la cantidad de veces que se han repetido… Las ‘caraduras’ huelen el miedo…

  4. Pingback: Vodafone buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarle? | La Última Ronda

  5. Pingback: “Disculpe… ¿ha secuestrado usted a mi esposa?” | La Última Ronda

  6. Pingback: Del campo a la piscina… | La Última Ronda

  7. Pingback: Los bazares chinos… ¡qué gran negocio! | La Última Ronda

  8. Pingback: ¿Te chupo la sangre y luego nos enrollamos…? | La Última Ronda

  9. Pingback: ¿Varicela? Aspirina infantil y polvos de talco… | La Última Ronda

  10. Pingback: ¿Varicela? Aspirina infantil y polvos de talco… (II) | La Última Ronda

  11. Pingback: De periodista, nada; de cura, algo sale… | La Última Ronda

Sea bueno, sea malo, deja siempre un comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s