De Mercadillos, Marketing y pilas ‘alcalaínas’…

Un domingo cualquiera, a media mañana, con un calor de justicia. Camino, mientras miro a ambos lados, por una calle temporalmente peatonalizada, cuando de repente escucho: “Pilaaaas…. Pilaaaas… Las auténticas pilas alcalaínas…“, y pienso: “Cierto es que en la zona del Corredor del Henares, especialmente en Alcalá, siempre han tenido mucha mano para las baterías…”. El título del post te habrá dado una pista definitiva sobre mi ubicación pero, por si acaso, te lo confirmo: estoy en el Mercadillo.

Y es que tengo que confesar que soy muy de Mercadillos. Desde bien pequeñito he sentido una extraña admiración por todo lo ambulante y, siempre que he podido, he ejercido de orgulloso ‘rastreator‘. Así, después de años de relación con ‘Rastros‘ de todo tipo y condición, me quedo con dos cosas, por encima de todas las que se pueden encontrar en estos precursores de los Centros Comerciales: las frases ‘gancho‘ de los vendedores y los insólitos productos que te pueden ofrecer.

En primer lugar y, siendo sinceros, quién no se ha parado alguna vez en medio del tumulto de gente, mientras se preguntaba: ¿Realmente acaba de decir eso…? El manual del buen vendedor, estaría lleno de los eslóganes de estos comerciantes. Poesía pura, literatura fina, al servicio del comercio, con resultados más que sorprendentes. Para muestra, varios botones:

– Bragas para todas; para las masculinas y para las ‘masculonas‘…
– Melones y sandías; los robamos de noche, los vendemos de día…
– Cinturones a un euro, las bragas a dos; para tener el ‘toto’ calentito
– Cinco bragas a dos euros, la que no lleva es porque no quiere…
– Traigo sábanas de las que no le salen bolas
– De ‘Estrafalarius‘, ‘Bresca‘, ‘Pulanbiar‘… venga, ¡de marquitas mujeres!
– Calcetines ‘pa’ los pies
– A euro, a euro, a euro (repetido 73 veces, a un ritmo de 3 ‘a euro’ por segundo…)
– Niñaaa… el ‘Corteinglé‘ sin escaleras…

Pasar por un mercadillo una vez a la semana, debería convalidar asignaturas en carreras de Marketing y Relaciones Públicas, al menos en la famosa ‘Universidad de la Vida‘ (de las pocas asequibles, a partir del año que viene).

Y es que hay que poner en valor la capacidad para la venta de estos comerciantes, sobre todo viendo los productos que llevan en algunas ocasiones. Seamos sinceros de nuevo… ¿Quién no compró, hace ya bastante años, uno de esos polluelos teñidos de colores chillones? Que levante la mano quien no se ha llevado alguna colonia ‘de marca’ que, al echarte por primera, y última vez, descubrías que era alcohol de quemar…

Voy más allá. No diré nombres, pero sé de alguien que se compró ropa deportiva de marcas ‘prestigiosas‘ como ‘Nire‘ (Nike), ‘Roobek‘ (Reebok) o Beach Club, en este caso con la marca de turno serigrafiada en el pecho, pensando que eran auténticas. No comment.

Eso sí, debo reconocer que estos productos son de hace ya bastantes años. En la actualidad, los mercadillos han cambiado, no sé si a mejor o a peor, pero han cambiado. Maquillajes de dudosa procedencia; gafas de sol sospechosas; o ropa de todo tipo, con un reconocible toque oriental, copan la mayoría de los puestos de cualquier Rastro estándar actual.

De hecho, una vez recorridos unos 20 puestos, te das cuenta que los productos comienzan a repetirse como un bucle sin fin, y que incluso los dependientes parecen los mismos. A pesar de todo, es de obligado cumplimiento la normativa de cubrir el ‘Rastro’ de punta a punta. La ventaja de cumplir esta ley, que seguro sales en algún programa de ‘Callejeros‘.

Enlaces relacionados:
Entrada Ikea + Mesa Lack: 10 euros…
iPhone 4S, ese gran desconocido…
Ponche con chocolate…

Ronda Musical…

Está claro que ir al Mercadillo es ir a una fuente inagotable de buen rollo, y esto es sin duda lo que transmite la canción que te traigo hoy. ‘Morcheeba‘, un grupo inglés creado en 1995, vio como medio mundo bailaba su ‘Rome wasn’t built in a day‘, en el año 2000. Elegante, pegadiza, inolvidable y con un vídeo de lo más simpático, es imposible quedarse quieto mientras escuchas este tema.

Como anécdota, confesaré que fue la cantante del grupo, Skye Edwards y su piercing en la lengua, los que me animaron a que yo me lo pusiera.

Autor: Jesús Redondo Consuegra

Un pensamiento en “De Mercadillos, Marketing y pilas ‘alcalaínas’…

  1. Pingback: Los bazares chinos… ¡qué gran negocio! | La Última Ronda

Sea bueno, sea malo, deja siempre un comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s