Entrada Ikea + Mesa Lack: 10 euros…

“Se nos rompió el amor de tanto usarlo…”, cantaba Rocío Jurado. No hay mejor explicación para lo que ha ocurrido en mi relación con Ikea. Empezó como un affaire, hace más de una década; tuvo su época de enamoramiento intenso; y, con el paso de los años, se ha deteriorado a pasos agigantados, derivando en ruptura definitiva este mismo miércoles, cuando me di cuenta que el gigante sueco sólo me quería por mi dinero. Qué ciego he estado…

Y es que, a lo largo de toda mi vida, no han sido pocas las veces que me he sentido engañado en algún establecimiento, pero nunca se me había quedado la cara de idiota que se me quedó ayer en el hogar de Juan Palomo (Yo me lo guiso, yo me lo como…).

Como ya he comentado al principio, de un tiempo a esta parte mi pasión por Ikea ha decaído de forma exponencial. El motivo principal, sin duda, el importante incremento de precios en todos sus productos, teniendo en cuenta que eres tú quien sigue montándolos, al más puro estilo Kinder Sorpresa gigante.

No obstante, el incidente que me ocurrió ayer no fue en el establecimiento en sí, sino en la famosa Cafetería que hay justo frente a las cajas. Sí, ésa donde los perritos calientes básicos (pan + salchicha) valen 50 céntimos, donde nunca te comes menos de tres y siempre te parece que hay poco ketchup y mostaza. Bien, pues ésta fue mi conversación con la dependienta:

Sobre la bandeja de la discordia...

Yo: Me das cuatro perritos normales y una Coca-Cola, por favor…
Dependienta (Athïendhèrl, en sueco): ¿Quiere una bandeja por 10 céntimos? (mientras me muestra una bandeja de papel como las que se usan en las pastelerías…)
Yo: (Póker face) Eeehhh… No, gracias…
Dependienta (Athïendhèrl): Son 3 euros…

Mi sorpresa llegó cuando descubrí que la opción de tener bandeja, dependía de pagar o no. De hecho, mis perritos quedaron a la espera de ser recogidos, sobre una servilleta, encima del mostrador, al más puro estilo ‘no me lo envuelvas que me lo llevo puesto‘.

Y ahora tú estarás pensando: ‘Joda, sólo son 10 céntimos‘. Sí y no. Pues no son sólo 10 céntimos, sino que son 10 céntimos más. Si no me entiendes, piensa en lo que molesta a cualquier consumidor pagar tres céntimos por una bolsa, y es más barata que la bandeja. No obstante, mi enfado no se origina por el hecho de que intenten venderme una bandeja de entrada (chiste malo…), sino porque no me den la opción de tener una bandeja si no es pagando. De hecho, desde que yo conozco Ikea, los perritos y la comida de su tienda se han servido sobre unas hermosas bandejas azules de plástico (Portäpàpheock, en sueco) que, obviamente, también podías adquirir a un módico precio.

Y es que, metidos en faena, ¿qué va a ser lo próximo… cobrar por la entrada?

RR.PP. Ikea – Mira, con este flyer tienes la entrada a Ikea durante todo el día a 10 euros y una mesa Lack, del color que elijas, gratis…

Y así es como 10 céntimos han puesto punto y final a una relación de varios años. Como se dice en el argot, ‘vuelvo a estar en el mercado‘, y ahora sólo espero que haya pretendientes que me encuentren atractivo. Conforama, Kibuc, Muebles Rey, Tu Mueble… el mar sigue estando lleno de muebles… me los puedo ‘montar‘ con quien yo quiera…

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Ronda musical…

A pesar de la ruptura, reconozco que he pasado muy buenos momentos en Ikea, por lo que considero se merece un detalle de pureza, en forma de canción de artista sueco. En este caso, el tema con el que Andreas Johnson alcanzó, en 1999, una fama internacional que no ha podido o sabido mantener. A pesar de todo, y 13 años después de su edición, ‘Glorious‘ sigue de actualidad gracias a las numerosas marcas que la han usado para sus campañas publicitarias. Una de las últimas, Nutella

Autor: Jesús Redondo Consuegra

9 pensamientos en “Entrada Ikea + Mesa Lack: 10 euros…

  1. Pues si que hace tiempo que no te pasabas por Ikea, tanto amor tanto amor y hace ya bastante tiempo que tiempo que tuvieron esta genial IDEKEA. He de decir que yo hice lo mismo y pense unas cuantas cosas, la proxíma vez me traigo yo la bandeja como hacemos con las bolsas en los super, otra, a este paso en las pastelerias nos cobrar la bandeja o nos llevamos puestos los pasteles Y Sobre todo… pero que cutres….
    Me puse los dedos pringados pero satisfecha y además lo digo bien alto y claro:
    NO RECOGI LAS SERVILLETAS SUCIAS, LAS DEJE EN LA MESA, por que como ya no hay bandejas autoservicio, que se jodan y contraten a más gente y limpie las mesas para gigantes.
    Pero de todo lo demás y aunque más caro sigo enamorada.

  2. Reconozco que mi situación laboral de desempleo ha contribuido al enfriamiento de la relación (sólo me quería por dinero) y que hacía tiempo que no nos veíamos! Obviamente, cariño todavía hay porque todo lo del Ikea es muy bonito, pero como bien dices, una de las empresas con mayores ingresos del mundo, no puede ser tan cutre!

    Por cierto… yo tampoco recogí las servilletas. Es más, me fui con el cuello erguido y cara de ofendido (estilo avestruz)… menudo soy yo!!!

    Pd: Cuida bien a mi empresa sueca favorita en mi ausencia!!!

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