Doble fila… porque yo lo valgo…

Un centro comercial cualquiera. Una tarde cualquiera. Pongámosle 15º y algo de lluvia. Mi coche, perfectamente aparcado, y esperando para llevarme a casa y cenar ‘junto a la lumbre’. Pero cuál es mi sorpresa cuando voy a sacarlo y no puedo porque un cabrón individuo ha dejado el suyo mal colocado, y me impide la salida.

Fail nivel... Lo dejo donde sea...
Esto me ocurrió este sábado en el Luz del Tajo de Toledo. El susodicho cabrón individuo tenía el coche aparcado sobre una línea amarilla de dos palmos, aún así, no tuvo reparo alguno en irse a comprar tranquilamente pues, según comentó después al de Seguridad, no fue cosa de “es un momentito“. De hecho, tardó media hora en quitar el coche, a pesar de que chica de megafonía se desgañitó llamándole.

Lo cierto es que, después de 14 años con el carnet de conducir, no son pocas las ‘anécdotas‘ que acumulo con coches mal aparcados, entorpeciendo mi salida. En concreto, recuerdo uno muy curioso, allá por 2002, al que no sabía si aplaudir o, simplemente, asesinar.

Calle Méndez Álvaro, en pleno centro de Madrid. Zona de Atocha. Salía de trabajar, por lo que eran las 17:05 horas, tiempo de sobra para llegar a Aluche, donde había quedado para jugar al fútbol a las 18:00 horas… o al menos eso creía. Según llego a mi coche, encuentro otro en doble fila, que me dejaba sin opción alguna de salida. Pité durante cinco minutos, pero a las 17:10 horas llamé, directamente, a la Policía Municipal.

Eran las 18:00 horas, yo seguía en Atocha, el dueño del coche en paradero desconocido, y la Policía tampoco daba señales de vida. De repente, se abre la puerta de una peluquería a la antigua usanza (sí, de las de Varon Dandy), situada a tres metros de mi coche, y sale un cabrón individuo con un corte de pelo algo rancio. Te reproduzco la conversación, literal:

Cabrón Individuo: ¿Te molesta el coche…? Coño, ¿Por qué no has pitado?
Yo: Pero si llevo aquí casi una hora…
– Sí, ¿pero no has pitado?
Claro que he pitado… También he llamado a la Policía…
– No, no te preocupes, que lo quito ahora mismo…

Por suerte, a veces los astros se alinean en tu favor y, como por arte de magia, apareció junto a mí una pareja de Agentes de Movilidad. Obviamente, y a pesar de las prisas del cabrón individuo por quitar el coche, le clavaron una multa ‘mu rica’. Eso sí, al fútbol no llegué.

Estoy seguro de que experiencias como éstas hemos tenido todo. Ésas terceras filas en las puertas de algunos restaurantes de Madrid; esos taxis que parecen estar en formación de ataque en algunas paradas; esas madres que quieren meter el coche hasta el pupitre del hijo (sé de lo que hablo, vivo al lado de un colegio…); o, la locura total, los aparcamientos en Mercadona y derivados….

Dos sitios para mí y porque no hay más...

No obstante, quien esté libre de culpa, que deje de aparcar donde no debe. Todos lo hemos hecho alguna vez, y todos volveremos a hacerlo… hasta que nos pillen… Yo, de momento, he tenido suerte, pero ¿qué hay de ti? Espero comentarios con vuestras propias historias, que esto de ser yo el único que cuenta sus miserias, es bastante cansino.

Para el próximo post, os contaré el día en que una cabrona loca me arañó el capó del coche, dejándome un bonito autógrafo que ocupaba el 60% del mismo.

Ronda Musical…

A pesar de que la repetición de su primer éxito, You’re beautiful, hizo que muchos le odiáramos por momentos, debo reconocer que James Blunt tiene canciones que me gustan mucho… Aquí te dejo una de ellas, que también he subido al blog para que la puedas escuchar o descargar…

Autor: Jesús Redondo Consuegra

7 pensamientos en “Doble fila… porque yo lo valgo…

  1. Que pena el tema del aparcamiento para la mayoria de los mortales que no disponemos de plaza de garaje, se convierte como al viejo chiste de los gatos… Jodo una vuelta mas y me subo el coche a casa como pueda.
    Lo dice una infractora desesperada por las tardes, que no tarde a la hora de buscar un puñetero hueco.
    Pero mi penitencia para tal pecado, son los bolardos que el Altisimo ayuntamiento ha tenido a bien situar para que no haya resquicios donde colocar a dos ruedas el vehiculo.
    En fin…. una solución es habilitar un ascensor y utilizar una habitación de casa para el coche.

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